¿Cómo debe de ser una clase en una universidad de hoy?

Todas las variantes son útiles y dado cierto momento todas tienen un determinado grado de efectividad o de validez, si bien se han desarrollado armas más potentes en los últimos años, aun hoy una flecha disparada por un arco mata igual que hace miles de años atrás, o mejor que en aquel entonces, hoy la flecha y el arco se construyen con tecnologías modernas.

Este ejemplo que les propongo, sin ánimo de animar a la violencia, nada más lejano de mi verdadera intención, pero creo que nos permite un punto de partida para analizar la actualidad de la docencia universitaria. Si nos preguntáramos cómo debe de ser la clase en la universidad, podríamos pasar horas y horas hablando de sus características, y podríamos establecer una larga lista de ellas,  que según el paradigma o las preferencias de unos u otros variaría, pero aun así todos estarían de acuerdo en algunos elementos: motivadora, creadora de aprendizajes significativos y que garantice que el estudiantes sea capaz de desarrollar sus propias estrategias de aprendizajes que le garanticen convertirse en un profesional capaz de desarrollar procesos de auto aprendizajes una vez graduado, entre otras características.

Luego otros dirán, se debe de emplear en ella las TIC, y claro, estamos en una sociedad donde las TIC son omnipresentes, o al menos eso se cree, una sociedad redefinida por el papel de las TIC, según dicen, no por el empleo que el hombre hace de ellas, que es como lo entiendo yo, porque, en un final, es el hombre con su actuar diario y con el empleo de las TIC quien transforma, algo que ahora que lo expongo de esta manera muchos, sino todos, podrán decir: “pero eso es así, lógicamente”, pero, en los materiales escritos que vemos no es así como dice les recuerdo.

Luego, para poder decir cómo debe de ser la clase de hoy en la actualidad, debemos de partir de un simple detalle, debe de ser impartida por un docente acorde a estos tiempos, que sea capaz de vincular en el desarrollo de la misma de forma coherente todos y cada uno de los recursos que hoy la ciencia y la tecnología pone en sus manos, incluyendo de forma especial las TIC.

Debemos de ser capaces de descubrir que motiva a nuestros estudiantes, cuales son los temas de los que les interesaría hablar y aprender, para vincular el contenido de nuestras clases a estos temas, debemos de ser capaces de ver a través de su mirada y emplear los mismos recursos tecnológicos que ellos dominan y han hecho parte de su vida de forma inseparables, a saber PC (laptop, tableta o PC de escritorio) y teléfono móvil, para desde esas fortalezas avanzar en la exposición de los contenidos.

Crear espacios de discusión e intercambios abiertos en nuestras clases, tras la búsqueda de que cada alumno exponga sus vivencias y conocimientos, y que se construya desde esta realidad colectiva y participativa-colaborativa los nuevos SABERES, que los estudiantes sientan que son ellos los protagonistas y vean en el docente al colaborador que les puede ayudar a avanzar en la construcción de sus conocimientos, debemos de lograr que se rompa con la estructura tradicional de la clase, donde un docente expone de forma meticulosa su contenido y los estudiantes pasan un curso de taquígrafos copiando de forma mecánica todo lo que se les dice. En fin, debemos de preguntarnos, ¿Cómo deben de ser mis clases? Partiendo, para encontrar la respuesta, de las características de nuestros estudiantes y no de lo que nos gustaría hacer a nosotros.

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